Nuestras fantasías no tienen que ser muy realistas, porque en el instante que conseguimos lo que buscábamos, ya no lo queremos, no podemos quererlo. Para que el deseo pueda seguir existiendo necesita que sus objetos estén permanentemente ausentes. No es eso lo que deseas, sino la fantasía de eso. Osea, que el deseo ostenta fantasías utópicas.Ten cuidado con lo que que deseas, no por conseguirlo, sino porque estas condenado a no quererlo en cuanto lo consigas.
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